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sábado, 1 de abril de 2017

The Jesus and Mary Chain: Damage and Joy


Disco: Damage and Joy
Grupo: The Jesus and Mary Chain
Duración: 53: 01
Estilo: pop-rock, rock alternativo, noise pop
Año: 2017

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Diecinueve años después de su anterior disco, el más o menos apaleado Munki, están de vuelta los Jesus and Mary Chain con un par de vídeos de mierda, una portada de mierda y un disco, según la mayoría de las críticas, tan mediocre como las películas de Torrente, pero sin cameos de tertulianos del Sálvame. Y yo vengo a desmentir lo último. 

La portada tenemos todos claro que es una bazofia. También para mí, que conservo un grato recuerdo de las sopas de letras, en mi infancia; cuando jugaba a juntar palabras mientras el resto comían o dormían sobre el plato. 

Ni con la ayuda de esta feliz circunstancia el diseño consigue decirme nada; porque enternecerme o cautivarme, desde luego que no; y en cuanto a transmitir fiereza y mal rollo, lo cual, supongo, era el objetivo; ¡un plato de comida!, tampoco. Ya doy gracias a Dios de que tú hayas hecho click sobre él y me estés leyendo. Quizás seas la única visita, disfruta el momento.

Y qué decir de los vídeos promocionales. El de Amputation, por ejemplo. Una sucesión perversa de imágenes apocalípticas y selfies de ancianos (ellos, porque sí, ya lo son). Me lo he puesto a un cuarto de velocidad para poder enterarme. 

Calaveras, labios, titulares de prensa ("I am going to die on TV"), manifestaciones, lentejas, Jesucristo, y vuelta empezar. Hay aliens. Y aparece George Bush. ¡Joder, Bush! ¡Ya ni me acordaba de él! ¿Es que nadie ha supervisado esto? 

Supongo que hace un par de décadas, un día de borrachera, se les ocurrió montarlo; y ahora les daba pereza hacer el cambio por una foto de Trump. Y con el videoclip del otro single, "Always Sad", más de lo mismo, y eso que es una canción melódica de buen rollito, pero vuelven los recortes y las fotos caseras a toda velocidad. 

Parece un vacile, y a pesar de la calidad del tema, con tal acompañamiento, a uno le da vergüenza marcar un me gusta. La ley del mínimo esfuerzo, si es que se esforzaron. 


Los hermanos Reid, como el perro y el gato. 
Han cesado los golpes y han vuelto Jesus and Mary Chain

Pero vayamos con lo importante, las canciones. El periodismo cultural, en pleno siglo XXI, no se ha librado de la velocidad frenética: a este ritmo se informa de todo y luego se olvida. Así, gran parte de las críticas se escriben cuanto antes, tras pocas horas o días de haber salido a la venta o tener disponible el material a valorar, y sí, da tiempo a escuchar un rato de música; pero no a comprenderla, interiorizarla, valorarla. 

Bueno, peor ocurre con los libros. Del total de libros que aparecen reseñados en los medios de comunicación, ¿qué porcentaje de ellos creéis que se ha leído enteros quien hace la crítica, entendiendo el estado actual de carestía que sufre este oficio?

Así, la mayoría de críticas (más bien especulaciones) de Damage and Joy se resumen en:"gran parte de las canciones no son nuevas, y el sonido es el de siempre, así que el disco es mediocre". Supongo que había quien esperaba a estas alturas un Psychocandy Volumen II, pero los hermanos Reid tienen casi 60 años. Aunque sus voces siguen sonando como si tuvieran veinticinco.

Cuando hace casi dos décadas se separó el grupo, iniciaron una poco prolífica producción que hoy recogen. Sí, All Things Pass ya formó parte de una banda sonora, y otro puñado ya fueron presentadas de alguna forma. 

No veo qué hay de malo con que recojan ahora lo mejor que han compuesto en este tiempo y lo graben con mejor calidad; teniendo en cuenta que ¿alguien ha seguido, por ejemplo, la carrera en solitario de Jim Reid? Nunca habríamos conocido Amputation, la gran mayoría, si no fuera por su inclusión en este disco. Y lo abre de maravilla. 

 Además, el conjunto, a pesar de estar compuesto por retales de diferentes épocas, nunca desentona. El disco está brillantemente producido y a la vez los temas tienen identidad propia y forman parte de un todo. No hay ninguna canción que sobre o desentone. 

Por otro lado, aunque haya rescates, no dejamos de tener siete canciones totalmente nuevas; y ni con 
unas ni con otras el disco se hace largo o pesado a lo largo de la casi hora que dura. Casi diría que es su obra más "amena"o accesible, el disco que recomendarías a quienes desean introducirse en su discografía pero todavía se asustan con Psychocandy.  

Los Jesus no han tomado el pelo a nadie. Bueno, sí, con los vídeos y la portada. 



Vayamos directos al playlist. Amputation mola, sería una introducción digna a las bestias de Psychocandy, y "Just Like Honey" para terminar, como en Lost in Translation. No estaría mal. 

"War on Peace" comienza como lo harían unos súbditos de la Velvet, estilo The Underground Youth, pero ese sorpresivo final que increíblemente encaja perfecto y brutal es un "White Light/ White Heat" moderno que le cundiría firmar a cualquiera, incluso a la legendaria banda neoyorquina. Como si escalaran posiciones: "Lou, no somos tus hijos, somos tus hermanos".

"All Things Pass" es la demostración sonora de que su talento no ha pasado, al menos no en 2007, cuando compusieron ésta, la mejor canción del disco. Resume bien esa mezcla de felicidad y nihilismo que recorre Damage and Joy, quizás su disco más optimista. Ganaron endorfinas con los años. 

La potente batería del final conecta con "Always Sad". Las voces femeninas, que serán constantes y variadas a lo largo del disco, aquí comienzan. Un tema breve y redondo: éste es un gran disco de pop. Si acaso se le puede recriminar que no enseñe las uñas.

"Song Of A Secret" es otra muy agradable muestra del lado dulce de los Jesus, una lástima que ésta sí que se parezca demasiado a Sometimes Always. No es mucho peor, pero vino después. Una pena. A partir de aquí, aunque esto ya es percepción personal, se inicia un crescendo que culmina en Presidici (Et Chapaquiditch), la tapada del disco. 

Luego baja, pero la faena ya está hecha. Atentos a esa Simian Split, cantada con voz de fumador y presidida por ruiditos electrónicos to wapos ahí. La vejez nunca había sonado tan macarra. 

Damage and Joy nunca será un clásico, no posee el magnetismo atrayente de entregas anteriores... pero agranda la leyenda. Ejercicio de estilo.




Amputation: 8
War On Peace: 8
All Things Pass: 8,6
Always Sad: 8,4
Song Of a Secret: 7,6

The Two Of Us: 8,2
Los Feliz (Blues and Greens): 8,1
Mood Rider: 8,4
Presidici (Et Chapaquiditch): 8,6

Get On Home: 7,6
Facing Up To The Facts: 8,1
Simian Split: 8
Black and Blues: 7,8
Can´t Stop The Rock: 7,8

NOTA: 8,2

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Otras obras comentadas de The Jesus and Mary Chain
Psychocandy 
Darklands 

Otras obras comentadas
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Fotografías extraídas de Photopin, créditos


Román__PG 
<a href="http://www.flickr.com/photos/30632167@N06/8266417579">miauguau</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">(license)</a>


 Leon F. Cabeiro
 <a href="http://www.flickr.com/photos/37563893@N00/5096155220">Batman & Robin</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by/2.0/">(license)</a>

sábado, 21 de enero de 2017

The Jesus and Mary Chain: Darklands


Disco
Grupo: The Jesus and Mary Chain
Estilo: pop, rock
Duración: 36:08

He establecido para este blog una ley no escrita sobre no comentar dos discos de un mismo grupo -al menos hasta que no haya hablado de "todos" los grupos-, pero es que el segundo LP de The Jesus and Mary Chain es tan distinto de su debut, Psychocandy, comentado aquí hace un año y un mes, que bien merece entrada aparte.

Volveré a introducir a la formación, don´t worry. "Los Jesus" son básicamente dos hermanos británicos que se llevan a matar (sí, como Oasis, pero una década antes), y construyeron rápidamente una leyenda entre la escena independiente, al dar conciertos de quince minutos que acababan en disturbios y sacar singles como éste, que envenenarían emocionalmente a un monje budista:



Y ojo, hay temas mucho más bestias o que incluso nos pueden dar algún sustillo, como Jesus Fuck. De todos modos, aunque era difícil de ver bajo los alambres de espino, en realidad The Jesus and Mary Chain siempre fueron unos genios componiendo canciones pop, incluso Psychocandy, bajo su forma de rata mutante medio muerta teniendo convulsiones, en el fondo era un disco pop. Aclaración: uno que espantaría a cualquiera antes de darse cuenta de ello.

De un grupo como Radiohead se suele valorar que después de entregar la obra perfecta o casi que fue Ok Computer, en lugar de repetir ese éxito buscaran nuevos caminos en Kid A y toda su obra posterior. A los hermanos Reid, artífices principales de JYMC, les ocurrió algo similar, aunque en este caso no esté seguro de si porque no quisieron o porque aún intentándolo fueron incapaces de repetirlo. En cualquier caso, Psychocandy es un disco como el que no existe otro igual en la historia de la música, y eso debe valorarse; pero el que os traigo hoy tiene también un gran mérito, porque después de mostrarse tan disruptivos e inaccesibles confeccionaron una obra maestra "para toda la familia", a pesar de que su nombre, portada y precedentes puedan asustar. He aquí la prueba:
Segundo single de Darklands: aún no se habían cortado el pelo, ya habían recortado la distorsión

Darklands es simple: canciones que hablan de amor y del tiempo que hace, días lluviosos sobre la "Pérfida Albión", golosinas que ahora ya saboreas al primer bocado. En general, pienso que el secreto de la felicidad es la mesura. Pues este disco, aunque tenga reminiscencias del estilo asesino anterior (Fall), transmite de forma bastante uniforme una tristeza dulce/ felicidad suave, como planear a cinco centímetros de las baldosas, es el disco perfecto para curar una depresión de caballo (o de persona).

No sé si me explico: diez cápsulas de tristeza para alegres o felicidad para tristes. Un equilibrio sutil y mágico. Si en su debut las canciones más destacables eran las cañeras, aquí lo son esas gemas como Happy When It Rains o Nine Million Rainy Days, que con unos cuantos elementos comunes, una pureza compositiva brutal y un par de punteos de guitarra consiguen sacarte una -tenue, leve, relajada- sonrisa. Dura poco más de media hora, pero queda todo dicho. Y para terminar relajados el viaje, una acústica que entra mejor que una tapa de tortilla. Una decena de temas que no dan vueltas de campana, no son perfectas porque sus oyentes tampoco lo somos (y se agradece), música terrenal, pegada a la tierra, pero no por ello frívola.

Sí, prefiero Psychocandy, pero en un intento de objetividad a través de mi mente subjetiva os aviso de que los cuerdos suelen elegir Darklands. Por algo será.

Y "bicheando" por la red mientras confecciono esta entrada, descubro que dieciocho años después este grupo prepara nuevo disco, Damage and Joy, para este marzo. Si alguien comenta al respecto y me convence, lo reseño cuando salga. Y mientras, los Stone Roses haciéndonos esperar -y sin noticias- desde los dos singles del verano pasado...

Darklands (canción): 9,2
Deep One Perfect Morning: 9
Happy When It Rains: 9,3
Down on Me: 9
Nine Million Rainy Days: 9,3
April Skies: 9,1
Fall: 9
Cherry Came Too: 9
On the Wall: 8,2
About You: 8,7
NOTA: 9,10