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martes, 9 de mayo de 2017

El nuevo camino de la meditación: Radiohead a mínima velocidad


Radiohead, en concierto



Si hace unas semanas os hablaba de los covers 8-bit, también en una segunda parte, en esta ocasión os traigo las versiones lentas de un grupo en concreto, Radiohead. Ahora sus temas son ocho veces más largos, y es increíble cómo suena eso, trascendente, inhumano, invitando a cerrar los ojos y dejarse llevar. 

 Traigo canciones de cuatro de sus discos más emblemáticos, Ok Computer, Amnesiac, In Rainbows y el reciente A Moon Shaped Pool. Os adjunto tanto la versión original como la ralentizada.

 La combinación de ambas (dejando en bucle la estándar, opción que aparece al hacer click sobre el vídeo empezado) es una gran experiencia que querría que experimentárais; y, además, algunos de los videoclips originales son verdaderas joyas. Comencemos.


No Surprises (Ok Computer, 1997)


Hablando de videoclips, creo no haber visto jamás uno mejor que éste. Las luces del principio, la aparición de Thom Yorke, líder del grupo, en una especie de estructura artificial, cómo comienza a ahogarse poco a poco. Una metáfora perfecta para un disco que parece de otro planeta hasta que lo asimilas e interiorizas: los punteos, las atmósferas opresivas y melancólicas. 

La versión "slow", pese a que pierde toda conexión con la realidad, descubre parajes preciosos. No cuesta nada imaginarla como banda sonora de una película, o incluso música clásica; cuando de entrada parecía una canción pop bastante simple. Esto, por supuesto, pone en valor su calidad. 30 minutos de belleza que se dejan escuchar separadamente sin problemas.


Las asfixias del cambio de siglo


Pyramid Song (Amnesiac, 2001)

Pyramid Song fue uno de los aciertos del, según yo lo veo, mayor tesoro que Radiohead dejaron a sus fans, Amnesiac. Porque la mayoría conocíamos Ok Computer desde el inicio, pero no sospechábamos que una supuesta colección de descartes de Kid A pudiese ser una absoluta maravilla. La versión lenta parece un lamento a través de las estrellas, un grito desde el pasado.


Radiohead separándose de las guitarras y abrazando lo desconocido


Reckoner (In Rainbows, 2007)

Reckoner es una rareza en la discografía del grupo de Oxford. No porque sea buenísima, que lo es, sino por su sonido "alegre", o al menos esperanzador. La lenta suena desgarradora y casi mágica. Juntas, son invencibles.


Radiohead, una de las mayores construcciones de la música contemporánea


Daydreaming (A Moon Shaped Pool, 2016)

La representante de su último disco. El videoclip, dirigido por Paul Thomas Anderson, es una genial persecución a un andrajoso Yorke (que no disimula los síntimas de la vejez, ni su cojera) a través de un laberinto de vidas y rutinas. Merece la pena verlo.


Un mal sueño

viernes, 29 de enero de 2016

7 canciones que NO debes escuchar



¿Lleva usted una feliz y cómoda existencia, estira el brazo y alcanza todo cuanto deseó, el estilo de vida burguesa ha satisfecho sus expectativas?

Entonces yo aquí le pongo sobre aviso, por su salud y seguridad, con siete canciones a las que no debería acercarse. Pongamos que un día conduce su coche y empiezan a sonar: entonces apague la radio, tírela por la ventanilla y pare en la siguiente gasolinera para comprar cantidades industriales de palmeras, donuts, tabletas... cualquier cosa que contenga chocolate, está demostrado que provoca felicidad. ¿Le asaltan en un pub a las siete de la mañana? Váyase. ¿Le persiguen por alguna calle oscura? ¡Corra, corra más rápido lo que pueda!

Y si no se siente todo lo feliz que desearía, porque hay mañanas que se levanta por automatismo y  ninguna estrella le guía, pues entonces... entonces puede escuchar esta lista, la verdad. ¿Se sentirá mejor? Eso no lo sabe nadie.

¿El orden? Más tristeza cuanto más cerca del número uno. Pare cuando no le quepa en el pecho. Porque recuerde: el que mira demasiado tiempo al abismo, cae en él.

AVISO: Usted escucha esto bajo su responsabilidad. Estas canciones podrían provocarle la enfermedad de la melancolía. A mí me la provocaron... y luego me curaron de ella.
En definitiva, siete canciones que NO debes escuchar si realmente amas tu vida.


7- Stay alive (The Pains of Being Pure at Heart)
La coloco de última porque intento ser "objetivo", pero si fuera honesto conmigo mismo ésta, Higger than the stars, Say no to love y el Belong entero irían directos al TOP3. Canciones que sí, lo reconozco, hoy por hoy son algo ñoñas y les falta fuerza, por no hablar de lo estúpido de los videoclips, pero en el pasado me pegaron muy fuerte y quedarán para siempre asociadas a una de las etapas más bellas, transcendentes y a la vez tristes de mi vida. La ingenuidad perdida.



6- Asleep (The Smiths)
No sé en qué estaba pensando Morrisey cuando escribió esta canción, pero es muy probable que no tuviera un buen día en la oficina. Canta, suplica: que le dejen dormir, que no le despierten nunca más, si acaso en otro mundo totalmente diferente. Lenta, desganada, como si les hubiesen arrancado el alma, es la canción que más me llega de este grupo. Sing me to sleep... sing me to sleep...






5-Who knows (The La´s)
The La´s saltaron a la fama por... qué va, nunca tuvieron mucho éxito, en realidad. Sacaron un disco homónimo capitaneado por su "hit" There She Goes, y con esta canción fue con la que llegaron a más gente. No llegó a entrar en su único disco la cara B de There She Goes:Who knows. La hermana "fea" de su himno pop perfecto, un poco de guitarra acústica y una voz lastimera repitiendo como un mantra: "who knows...what tomorrow nows...who knows what the future holds". ¿Qué nos depara el futuro? Una de las canciones favoritas de Liam Gallagher, joya olvidada.



4-Cualquier canción buena interpretada nostálgicamente con un piano (R.Thomas cover de Supersonic-Oasis)
No hablamos de ninguna chorrada. Es coger una canción de temática cualquiera, con base musical sólida, y a piano se vuelve más triste que El viaje de Chihiro. 
Recuerdo escuchar la versión original de Supersonic, (incluida en aquel fantástico ya desde el título Definitely Maybe), y llenarme de una especie de orgullo, esa canción transmitía confianza en uno mismo pase-lo-que-pase, autoestima prestada para momentos de necesidad. En cambio, ahora uno siente las notas como gotas de lluvia golpeando el cristal... un día triste de invierno... tristísmo. Pero apetece volver a escucharla. 
     


3- On your own (The Verve)
Vamos a mezclar las dos propuestas anteriores. Una hablaba de un grupo infravalorado, otra de britpop, entonces hablemos del grupo más infravalorado del britpop. The Verve son conocidos (si es que lo son) por su disco más comercial, Urban Hyms. Y sí, de himnos va sobrado, pero no me parece cualitativamente mejor -tampoco peor, para discos hay días- que el shoegazing de The Verve EP y A Storm In Heaven, sin olvidarse del A Nothern Soul, el cual regalaba al oyente momentos maravillosos como esta canción que aquí os traigo. 
Y sí, me hace recordar... Y sí, la nostalgia se apodera de mí. Ojalá caigan diez maldiciones por lo menos sobre Richard Ashcroft y la que fue su banda.

 
2-Lose my breath (My Bloody Valentine)
Si se trata de mi grupo favorito es entre otras cosas porque muchas de sus obras maestras (Soon, When you sleep, Thorn...), si no son alegres, al menos nunca te entristecen, como si estuvieran por encima de esa categorización emocional. Pero esta canción, aunque de una calidad insuperable, hay días que me supera: el tema más depresivo del grupo hace honor a su nombre. Sólo para momentos extremos de catarsis personal. 
 
 
1-Radiohead (Radiohead)
Me explico: pones en un sólo archivo todas las canciones de Radiohead ordenadas cronológicamente y ahí tienes a nuestra ganadora. Los maestros de la tristeza. Estoy seguro de que si se pusieran a componer algo más amable podrían conseguir para sí la fama de los Beatles. Por si no te apetece repasar toda su fantástica discografía - en todos los sentidos- mi selección triste sería You (Pablo Honey) que te dejo aquí en riguroso directo, mucho mejor que la versión de estudio, Black Star, Fake Plastic Trees, Street Spirit o High and Dry (The Bends), Karma Police (Ok Computer), How to dessapear completely o True love waits (KID A), Morning Bell, Reckoner, Codex...
 
 
Pero esta recopilación acústica hecha por fans te dará todo lo que necesitas para cuando te apetezca sumirte en una insondable y voluntaria depresión, pero eso sí: más bella todavía que triste. Si no, ¿qué sentido tendría? Esos punteos alienígenas, ese lamento inhumano. No sé si les habrá destrozado el proceso creativo de estas oscuras gemas, pero desde luego llevan años sin sacar disco.

Tres cuartos de hora de gloriosa tristeza aquí.
 
Y una pregunta para la reflexión: ¿es posible valorar de forma mínimamente "objetiva" una obra artística que te entristece, o comparar su calidad con otras que sean alegres? ¿Es la capacidad de levantar el ánimo uno de los aspectos a tener en cuenta? Si lo  necesario es pasar un buen rato, desde luego hay canciones de Justin Bieber mucho mejores que éstas...
 
En el caso de que este post te ha puesto nostálgico/a... lo siento, pero estabas sobre aviso. De todos modos, podemos lanzar otra pregunta: ¿tiene lo triste la capacidad de alegrarnos? Hay cosas complejas y contradictorias, y luego está la mente humana.