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jueves, 16 de marzo de 2017

Reservoir Dogs: cómo hacer una película de Quentin Tarantino


 Película: Reservoir Dogs
Director: Quentin Tarantino
Intérpretes: Quentin Tarantino (Señor Marrón), Michael Madsen (Señor Rubio), Tim Roth (Señor Naranja), Harvey Keitel (Señor Blanco), Edward Bunker (Señor Azul) y.... Steve Buscemi (Señor Rosa)
Año: 1992

Duración: 93 minutos
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La carta de presentación de Tarantino en el mundo de cine fueron seis gángsters, un mafioso y su hijo (todos trajeados, él, chándal púrpura de marronero) charlando sobre Madonna en una cafetería norteamericana.

Tras discutir largo rato y acaloradamente sobre la necesidad de retribuir (o no) a la camarera por encima del precio de los cafés hirviendo, todos terminan cediendo su dólar y marchan a grandes pero lentas zancadas, la cámara les da la espalda y aparecen letras grandes, un tanto horteras, estilo Western: Reservoir Dogs. No haré más spoilers, salvo decir que toda la transición en la que cierto personaje aprende una curiosa historia sobre drogas, es un ejemplo perfecto de narración cinematográfica.

El bueno de Quentin, a lo largo de su carrera, que, según afirma él mismo, finalizará pronto y con Kill Bill Volumen 3, se ha centrado en un tipo de cine que en pleno 2017 puede aburrir ya a alguno, pero en 1992 era tan fresco e innovador que provoca carcajadas, de hecho, en ningún momento tenemos la sensación de estar visionando una película "antigua". 

A pesar de ser de las más cortas, no le faltan a esta obra los típicos clichés del cine de este director, a saber: 

Cómo hacer una película de Quentin Tarantino

1- Utiliza litros y litros de sangre, convierte las ubicaciones en cuadros de Pollock. Muertes múltiples y exageradas, que se note que no van a volver.

2-Mete un cameo tuyo como director, nos ahorramos la contratación de un actor secundario y con el dinero compramos drogas más sangre.

3-Detente en nimiedades que otros directores ni se plantearían, creando un efecto de sorpresa en el espectador. Tipos que van a ser torturados hasta la muerte rayándose cinco minutos antes porque no hay mermelada en su tostada.

4- Crea sádicos con un toque ridículo; o anti-héroes de moral ambigua (aquí todo el mundo puede pegar un tiro en cualquier momento).

5-Utiliza la música como parte de algunos acontecimientos, porque lo es de nuestra cultura. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? ¿Escuchan los psicópatas a Bee Gees? (ver foto).

6-Flasbacks y narración compleja no-lineal, siempre. Que se note que somos genios.

7-Mete diálogos rocambolescos y blasfemos, pero basados en la cultura pop y de consumo. Los asesinos también tendrán que comer, y si tienen prisa, irán al McAuto. Qué importa la salud. Total, puede que mueran mañana, o los encierran en el trullo a tomar sopitas.

8-Explota el misterio y la intriga. ¿A quién no le gustaba jugar al Cluedo?


A estas alturas, que su cine siempre o casi siempre cumpla este octágolo, no sé si tomármelo como algo negativo o una genialidad del autor, crear un universo propio tan rico que no necesita salir de él. O quizás se esté riendo en nuestras caras. Quién sabe.



No tan icónica como sería después Pulp Fiction, la mayor virtud de esta obra es su simpleza: en lugar de ver a estos maleantes de un lado para otro, Tarantino les encierra en un punto, y se desencadenan (mientras van y vienen) las consecuencias de todo lo que –fuera de cámara- ha ocurrido. Olvidaos de las tan repetitivas e insulsas persecuciones con la policía, diez minutos serpenteando entre calles mientras se pone en riesgo a toda la ciudad. 

Ésto es casi una obra teatral, con pocos escenarios ¡y el más importante, no aparece!, mezclando de forma sublime lo que el espectador directamente observa y lo que cuentan los personajes, que tanto puede ser cierto como no. Gracias a las técnicas de narración no secuencial utilizadas por Quentin, el espectador se encuentra en ascuas, al igual que cada personaje respecto de los demás, ¿quién es quién? ¿qué ******* ha pasado en la joyería?

Una película catalogada para mayores de dieciocho años que realmente sólo deberían ver los mayores de dieciocho años; un puñado de perros sarnosos intentando llevar a cabo el asalto de sus vidas. Todos son sanguinarios, unos más que otros y el Señor Rosa, encima, es profesional. Por alguna razón, me causa gracia que un enclenque se pase toda la cinta pidiendo a los demás (en general, unos cerdos atolondrados que no escuchan mucho más que el serrín de su cabeza) que sean profesionales. Y, como anécdota, Eiichiro Oda se basó en este personaje para el diseño de Sanji, uno de los protagonistas de One Piece.

En un momento en que el cine hollywoodiense estaba saturado de lugares comunes, un sólo hombre, como dirían en las películas del Oeste que tanto venera, supo ponerse a la altura de todos los demás juntos y crear sus propias convenciones. Es curioso comprobar cómo algunas de estas le acercan al realismo (cuando disparan a alguien, se pasa desangrando el resto de la historia); otras lo alejan (algunos, literalmente, salen volando al primer tiro, como si fuera un huracán). 


He aquí una manera diferente de hacer cine a la que nuestro amigo de gran mentón nunca renunció. A mí, la verdad, me cae bien. Da la impresión de no tomarse muy en serio a sí mismo. Como Beck. Ando escuchando el rollo country- rock- electrónico- ecléctico de Odelay. El Sol empieza a salir, "pero aún es mayo para ir a la playa".

NOTA: 8,9

MÁS

Películas de Tarantino reseñadas en el blog: Los Odiosos 8

Y de otros autores: Más películas

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Fotografía de muñecos extraída de Photopin

 Profound Whatever <a href="http://www.flickr.com/photos/8344872@N05/5106626808">Reservoir Dogs</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.0/">(license)</a>

lunes, 8 de febrero de 2016

Los odiosos ocho




Fijaos en la aliteración*, para ambos idiomas: "los odiosos ocho", "the hateful eight". Impresionante. ¿Algo premeditado? ¿Puro azar? En cualquier caso, la viciosa musicalidad de su nombre no es la única virtud de la última cinta de Quentin Tarantino, que ante todo, por encima de cualquier otra consideración, es eso: una cinta de Tarantino. Él tiene el genio suficiente como para revivir diez, cien veces su universo, y que no pase nada. Diría más: queremos que lo haga. Viéndolo de otro modo, ya hay millones de películas no tarantinescas, son gran mayoría, cómo no íbamos a amar las honrosas excepciones a esa regla.

Si aún no has degustado su particular cine (Pulp Fiction, Django Desencadenado, Malditos Bastardos), haz la prueba. Si ya lo hiciste y te pareció un error (demasiado rojo, demasiada verborrea que otro director no incluiría ni en la versión extendida, demasiada duración en general); no tropecéis dos veces en la misma piedra, amigos y amigas que leéis este blog.

 Jennifer Jason Leigh, como"La Prisionera"


Al entregar Los odiosos ocho tres años después que su anterior propuesta -Django Desencadenado- y estar situadas ambas en similar espacio temporal (la primera unos años antes de la guerra de Secesión norteamericana, la segunda poco después del conflicto) alguien podría tener la primera impresión de que Quentin ha activado el piloto automático, pero el profundo guión y la calidad técnica bien valen el tiempo esperado. Además, los dos filmes comparten estilo y temática, pero no esencia, ocurre lo mismo que con Reservoir Dogs y Pulp Fiction, consideradas por la crítica como sus mejores películas. 

Incluso el entorno natural se ha transformado con respecto a las aventuras del bueno de Django: estamos en pleno invierno, bastante al norte, y una cristalina nieve refleja luz y sangre. La fotografía se merece un diez, ya retrate una tormenta salvaje o las grietas de un rostro.
 En cuanto a la música, es protagonista cuando quiere, luego desaparece de igual modo. Corre a cargo de un octogenario Ennio Morricone, legendario ya antes de muerto.

Walton Goggins, en el papel de"El Sheriff"

Lo que destacaría de este director, por encima de todo - fragmentación de la historia en capítulos de diversa duración, cuerpos que explotan sangre, esa inclusión obligada de un puñado de frases memorables-, es su capacidad para lo cotidiano. Imaginemos un filme normal de Hollywood: El Monstruo Azulado, que me acabo de inventar. Nos presentarían a los personajes, pero solucionado este pequeño percance, nos centraríamos ya en acción y más acción, y todo lo demás que salga en pantalla  interviene de algún modo en la trama. Si sacas una escopeta en el primer acto, se tendrá que disparar en el tercero. Nada se deja al azar. Pues en Pulp Fiction unos sucios matones hablan de kétchup y hamburguesas. Pero tampoco podemos fiarnos, porque a veces podría parecer que bromea con el espectador SPOILER (esa puerta, esa maldita puerta, la canica roja) y son elementos que forman parte de un todo. FIN DE SPOILER

Reformula la fantasía. Intenta embellecer algo tan grotesco como las vísceras de un hombre, pero muestra los diálogos tal y como ocurren: pueden durar 20 minutos, pueden tratar de temas banales "aunque nos estén grabando".

Llegué tarde a la sala de cine. Mi película empezó cuando Marquis Warren pregunta aquello de "¿hay sitio para uno más"? Lo había.  Tu también estás invitado a esta singular obra teatral,  improvisada bajo la tempestad.

Posdata: sublime todo lo que tiene que ver con la carta de Lincoln. Sí: Abraham Lincoln. 


Y el jefe de todo esto, Quentin Tarantino


Puntuación: 8 (valga la redundancia)

*Aliteración: Repetición del mismo sonido o varios a lo largo de una palabra o frase, sobre todo consonánticos.


 FOTOGRAFÍAS 2, 3 y 4 SACADAS DE PHOTOPIN
photo credit: <a href="http://www.flickr.com/photos/22007612@N05/19721703662">Jennifer Jason Leigh</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/">(license)</a>

photo credit: <a href="http://www.flickr.com/photos/22007612@N05/19540972710">Walton Goggins</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/">(license)</a>

photo credit: <a href="http://www.flickr.com/photos/22007612@N05/19702707206">Quentin Tarantino</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0/">(license)</a>